Estos últimos 10 días estuve viajando y estuve expuesto a varias situaciones que me hicieron reflexionar sobre como el miedo nos paraliza no solo como gerentes sino que como personas también. Si bien es cierto que estamos acá para continuamente evolucionar y mejorar, también es cierto que todo impulso a hacer algo nuevo trae consigo cierta incertidumbre que muchas veces nos deja congelados.
Creo que mucho de esto se debe a una visión muy estrecha que rara vez nos permite ver los beneficios de tomar esas decisiones que tanto tememos. Como parte de mis reflexiones he formulado una lista de aquellas acciones que comúnmente posponemos o simplemente no realizamos por miedo. Identifíquelas en su entorno e inicie un esfuerzo consciente de no permitir que el miedo limite su impacto positivo en todo lo que hace.




